Concejala y Directora General en el punto de mira.
3 Años de retraso y 52.106 € para redactar la RPT en Telde
El lujo asiático del Departamento de Recursos Humanos que ha demostrado una ineptitud sobrevenida llena de conflictos sin resolver.
La nota de prensa confirma que se ha adjudicado por 52.106 € a la empresa Concilia2 Soluciones, la redacción de la RPT del ayuntamiento de Telde. Según ha comprobado este medio, la adjudicación se propuso desde el mes de marzo pasado, y se ha formalizado en la Junta de Gobierno Local de ayer.
Coincidiendo con la intervención del Alcalde Juan Antonio Peña en la Mesa General de Negociación que se ha querido vender desde los despachos oficiales como una suerte de oasis de paz y entendimiento.
La foto del alcalde, Juan Antonio Peña, presidiendo el encuentro junto a los sindicatos, y el anuncio a bombo y platillo de la adjudicación de la redacción de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) a la empresa peninsular Concilia2 Soluciones por 52.000 euros, pretenden trasladar a la opinión pública una falsa sensación de dinamismo.
Sin embargo, detrás de los titulares amables se esconde una realidad de desafección, parálisis administrativa y un coste político y económico que los ciudadanos de Telde no merecen pagar. Es lo que, sin ambages, puede calificarse como un auténtico «lujo asiático» en la gestión pública.
Que el grupo de gobierno (formado por CIUCA, PP, CC y Más por Telde) haya tardado tres años de mandato —más de 1.090 días— en adjudicar externamente la redacción de la RPT no es un éxito; es el reconocimiento explícito de un fracaso rotundo en la gestión de los recursos humanos. Es un fracaso porque a día de hoy todavía no tenemos la RPT actualizada y además es un fracaso que tiene nombre, apellidos y un cargo público de libre designación: la Directora General de Recursos Humanos.
Desde la alcaldía se insiste en blindar y defender a este cargo, un puesto estrictamente político y discrecional que puede ser cesado de forma fulminante con un solo decreto.
El argumento oficial es el de siempre: que «resuelve muchos problemas» y que la RPT es un laberinto de una complejidad hercúlea porque requiere la valoración individualizada de cada plaza. Pero frente al relato institucional, están los datos oficiales del propio portal de transparencia del Ayuntamiento. Y los datos son demoledores.
La radiografía del desierto: un Ayuntamiento sin personal
La plantilla teórica de Telde contempla un total de 960 empleados públicos. Sin embargo, la foto fija de la realidad municipal es desoladora:
Tipo de Personal
Plazas Totales
Cubiertas por Titular
Interinos
Vacantes
Funcionarios
567
205
53
309
Personal Laboral
393
3
0
390
TOTAL
960
208
53
699
El dato asombroso: Tal como consta en la web municipal, de las 393 plazas de personal laboral, 390 están vacantes y solo 3 están cubiertas, una anomalía histórica que evidencia el impacto de los procesos de estabilización y funcionarización o la parálisis del Dpto.
Hagamos matemáticas básicas. Con 1.090 días de mandato a sus espaldas, si la Directora General de Recursos Humanos o cualquier técnico municipal o simplemente, la propia Junta de Personal o los sindicatos se hubieran dedicado a proponer la valoración y actualización de tan solo una plaza al día, el Ayuntamiento de Telde tendría hoy su RPT completamente finalizada, actualizada y estructurada con recursos propios.
En lugar de eso, la vía elegida ha sido la de acudir a una consultora externa con sede en Albacete/Jaén y pagar 52.000 euros del erario público. Si desde la Concejalía de Personal o la Directora General de Recursos Humanos lo hubierra propuesto hace 3 o 2 años, pues a lo mejor hubiese sido una solución.
Pero los hechos acreditan que la ineficacia va más allá: si la propuesta de externalización de la RPT se puso sobre la mesa en octubre de 2025, se han tardado la friolera de siete meses solo en tramitar y adjudicar el contrato. Esto no es complejidad; es incapacidad manifiesta de gestión.
Un historial de conflictividad y la vía judicial como norma
La gestión de esta Dirección General es un lunar negro enorme que salpica directamente a la Concejala de Personal y, por extensión, al propio alcalde. El historial de incidentes acumulados bajo este mandato habla por sí solo:
-
Protestas en la calle y movilizaciones del personal municipal, harto de promesas incumplidas.
-
Errores reiterados y flagrantes en las convocatorias de empleo público.
-
Impagos sistemáticos de horas extras, pluses legítimos y complementos de antigüedad.
-
La judicialización como sistema: Obligar sistemáticamente a los trabajadores a acudir a los Juzgados de lo Social para que el Ayuntamiento cumpla con unas obligaciones municipales que ya estaban firmadas en las mesas de negociación.
El resultado colateral de este caos lo sufre el ciudadano. La desafección de los empleados públicos con sus dirigentes es histórica, el prestigio de la institución está por los suelos y la tasa de bajas médicas por Incapacidad Temporal (IT) se ha disparado a niveles abusivos. La plantilla está quemada, y los vecinos sufren la falta de funcionarios en las oficinas municipales.
Ineptitud sobrevenida: causa de cese procedente
En el derecho laboral existe la figura de la ineptitud o incompetencia sobrevenida, aquella que se produce cuando un trabajador cualificado, con el paso del tiempo, se muestra incapaz de desarrollar las funciones para las que fue contratado. Si aplicamos este principio de exigencia profesional a la alta política, la Directora General de Recursos Humanos se encuentra en esa exacta situación.
Si realmente era incapaz de sacar adelante la RPT con los medios municipales, debió tramitar la contratación externa desde el primer minuto de su incorporación, no al cabo de tres años.
Sus indiscutibles virtudes para las relaciones públicas, su simpatía o su sintonía con las esferas de poder no pueden servir de escudo. En una gran ciudad como Telde, el área de Personal exige profesionales de primer nivel, solventes, técnicos y resolutivos.
El alcalde Juan Antonio Peña acudió a la última Mesa General a apaciguar los ánimos y prometer que se cumplirán los pactos. Y desde luego que esta contratación externa de la RPT es un alivio que facilitará las incidencias en la redacción de nóminas y pagar las productividades y horas extras.
Es una estrategia política útil para salir del paso y ganar tiempo, pero hay que recordar que una parte sustancial del éxito de Juan Antonio Peñaa fue declarar que el grado de exigencia de la ciudadania de Telde es muy alto a todo el grupo de gobierno y a todos los empleados públicos.
Y Peña hasta ahora es fiel a su compromiso "Con la verdad por delante". Y la verdad es que el proximo año 2027 serán los ciudadanos quienes evaluarán al alcalde y a su grupo de gobierno por la eficacia de sus servicios, no por las fotos de concordia con los sindicatos.
El responsable último de lo que ocurre en Telde es el alcalde. El balance coste/beneficio de Recursos Humanos no justifica mantener este «lujo asiático» en el área de Personal, acumulando problemas y retrasando las soluciones estructurales, es un lastre que ya no se puede sostener más.
O se implanta de inmediato una gestión eficiente, rigurosa y diligente en materia de personal, o lamentablemente comprobaremos que una gran ciudad no se puede gestionar sin funcionarios ni empleados públicos pero tampoco con quienes llevan 3 años al frente y no resuelven el problema de la falta de personal y la Oferta de Empleo Publico y se lleva con los sindicatos a caer de un burro.

La nota de prensa confirma que se ha adjudicado por 52.106 € a la empresa Concilia2 Soluciones, la redacción de la RPT del ayuntamiento de Telde. Según ha comprobado este medio, la adjudicación se propuso desde el mes de marzo pasado, y se ha formalizado en la Junta de Gobierno Local de ayer.
Coincidiendo con la intervención del Alcalde Juan Antonio Peña en la Mesa General de Negociación que se ha querido vender desde los despachos oficiales como una suerte de oasis de paz y entendimiento.
La foto del alcalde, Juan Antonio Peña, presidiendo el encuentro junto a los sindicatos, y el anuncio a bombo y platillo de la adjudicación de la redacción de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) a la empresa peninsular Concilia2 Soluciones por 52.000 euros, pretenden trasladar a la opinión pública una falsa sensación de dinamismo.
Sin embargo, detrás de los titulares amables se esconde una realidad de desafección, parálisis administrativa y un coste político y económico que los ciudadanos de Telde no merecen pagar. Es lo que, sin ambages, puede calificarse como un auténtico «lujo asiático» en la gestión pública.
Que el grupo de gobierno (formado por CIUCA, PP, CC y Más por Telde) haya tardado tres años de mandato —más de 1.090 días— en adjudicar externamente la redacción de la RPT no es un éxito; es el reconocimiento explícito de un fracaso rotundo en la gestión de los recursos humanos. Es un fracaso porque a día de hoy todavía no tenemos la RPT actualizada y además es un fracaso que tiene nombre, apellidos y un cargo público de libre designación: la Directora General de Recursos Humanos.
Desde la alcaldía se insiste en blindar y defender a este cargo, un puesto estrictamente político y discrecional que puede ser cesado de forma fulminante con un solo decreto.
El argumento oficial es el de siempre: que «resuelve muchos problemas» y que la RPT es un laberinto de una complejidad hercúlea porque requiere la valoración individualizada de cada plaza. Pero frente al relato institucional, están los datos oficiales del propio portal de transparencia del Ayuntamiento. Y los datos son demoledores.
La radiografía del desierto: un Ayuntamiento sin personal
La plantilla teórica de Telde contempla un total de 960 empleados públicos. Sin embargo, la foto fija de la realidad municipal es desoladora:
| Tipo de Personal | Plazas Totales | Cubiertas por Titular | Interinos | Vacantes |
| Funcionarios | 567 | 205 | 53 | 309 |
| Personal Laboral | 393 | 3 | 0 | 390 |
| TOTAL | 960 | 208 | 53 | 699 |
El dato asombroso: Tal como consta en la web municipal, de las 393 plazas de personal laboral, 390 están vacantes y solo 3 están cubiertas, una anomalía histórica que evidencia el impacto de los procesos de estabilización y funcionarización o la parálisis del Dpto.
Hagamos matemáticas básicas. Con 1.090 días de mandato a sus espaldas, si la Directora General de Recursos Humanos o cualquier técnico municipal o simplemente, la propia Junta de Personal o los sindicatos se hubieran dedicado a proponer la valoración y actualización de tan solo una plaza al día, el Ayuntamiento de Telde tendría hoy su RPT completamente finalizada, actualizada y estructurada con recursos propios.
En lugar de eso, la vía elegida ha sido la de acudir a una consultora externa con sede en Albacete/Jaén y pagar 52.000 euros del erario público. Si desde la Concejalía de Personal o la Directora General de Recursos Humanos lo hubierra propuesto hace 3 o 2 años, pues a lo mejor hubiese sido una solución.
Pero los hechos acreditan que la ineficacia va más allá: si la propuesta de externalización de la RPT se puso sobre la mesa en octubre de 2025, se han tardado la friolera de siete meses solo en tramitar y adjudicar el contrato. Esto no es complejidad; es incapacidad manifiesta de gestión.
Un historial de conflictividad y la vía judicial como norma
La gestión de esta Dirección General es un lunar negro enorme que salpica directamente a la Concejala de Personal y, por extensión, al propio alcalde. El historial de incidentes acumulados bajo este mandato habla por sí solo:
-
Protestas en la calle y movilizaciones del personal municipal, harto de promesas incumplidas.
-
Errores reiterados y flagrantes en las convocatorias de empleo público.
-
Impagos sistemáticos de horas extras, pluses legítimos y complementos de antigüedad.
-
La judicialización como sistema: Obligar sistemáticamente a los trabajadores a acudir a los Juzgados de lo Social para que el Ayuntamiento cumpla con unas obligaciones municipales que ya estaban firmadas en las mesas de negociación.
El resultado colateral de este caos lo sufre el ciudadano. La desafección de los empleados públicos con sus dirigentes es histórica, el prestigio de la institución está por los suelos y la tasa de bajas médicas por Incapacidad Temporal (IT) se ha disparado a niveles abusivos. La plantilla está quemada, y los vecinos sufren la falta de funcionarios en las oficinas municipales.
Ineptitud sobrevenida: causa de cese procedente
En el derecho laboral existe la figura de la ineptitud o incompetencia sobrevenida, aquella que se produce cuando un trabajador cualificado, con el paso del tiempo, se muestra incapaz de desarrollar las funciones para las que fue contratado. Si aplicamos este principio de exigencia profesional a la alta política, la Directora General de Recursos Humanos se encuentra en esa exacta situación.
Si realmente era incapaz de sacar adelante la RPT con los medios municipales, debió tramitar la contratación externa desde el primer minuto de su incorporación, no al cabo de tres años.
Sus indiscutibles virtudes para las relaciones públicas, su simpatía o su sintonía con las esferas de poder no pueden servir de escudo. En una gran ciudad como Telde, el área de Personal exige profesionales de primer nivel, solventes, técnicos y resolutivos.
El alcalde Juan Antonio Peña acudió a la última Mesa General a apaciguar los ánimos y prometer que se cumplirán los pactos. Y desde luego que esta contratación externa de la RPT es un alivio que facilitará las incidencias en la redacción de nóminas y pagar las productividades y horas extras.
Es una estrategia política útil para salir del paso y ganar tiempo, pero hay que recordar que una parte sustancial del éxito de Juan Antonio Peñaa fue declarar que el grado de exigencia de la ciudadania de Telde es muy alto a todo el grupo de gobierno y a todos los empleados públicos.
Y Peña hasta ahora es fiel a su compromiso "Con la verdad por delante". Y la verdad es que el proximo año 2027 serán los ciudadanos quienes evaluarán al alcalde y a su grupo de gobierno por la eficacia de sus servicios, no por las fotos de concordia con los sindicatos.
El responsable último de lo que ocurre en Telde es el alcalde. El balance coste/beneficio de Recursos Humanos no justifica mantener este «lujo asiático» en el área de Personal, acumulando problemas y retrasando las soluciones estructurales, es un lastre que ya no se puede sostener más.
O se implanta de inmediato una gestión eficiente, rigurosa y diligente en materia de personal, o lamentablemente comprobaremos que una gran ciudad no se puede gestionar sin funcionarios ni empleados públicos pero tampoco con quienes llevan 3 años al frente y no resuelven el problema de la falta de personal y la Oferta de Empleo Publico y se lleva con los sindicatos a caer de un burro.






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