1ª Canarias, la apuesta de los alcaldes
El "Fenómeno Teodoro Sosa" desde Gáldar a toda la isla
El alcalde de Gáldar y vicepresidente del Cabildo sacude el tablero insular con una profusa campaña en las marquesinas a un año de las elecciones, consolidando su divorcio de Nueva Canarias.
La política en Gran Canaria asiste a un movimiento tectónico cuyo epicentro ya no se sitúa en los despachos habituales de la capital, sino que irradia con fuerza desde el norte.
Teodoro Sosa Monzón, histórico alcalde de la Real Ciudad de Gáldar y vicepresidente segundo del Cabildo insular, atraviesa el momento de mayor proyección y popularidad de toda su carrera.
Un salto cualitativo que ha dejado de ser una estimación interna para convertirse en una realidad visible en las calles: el despliegue de una potente campaña publicitaria que ha inundado las marquesinas de la isla con su rostro y el eslogan de su nueva plataforma, Primero Canarias.
Bajo lemas marcadamente identitarios y de corte municipalista como “Primero lo nuestro”, “Primero nuestra gente” o “Primero lo de aquí”, Sosa ha escenificado su firme intención de liderar un espacio político renovado, midiendo sus fuerzas a un año vista de los comicios locales de 2027.
El punto de inflexión: La ruptura con Nueva Canarias
Es necesario remontarse al cisma político que sacudió al nacionalismo de izquierdas en Gran Canaria. El distanciamiento y posterior ruptura de su partido de base, el Bloque Nacionalista Rural (BNR), con la dirección de Nueva Canarias (NC) liderada por Román Rodríguez, marcó un antes y un después en el equilibrio de fuerzas insular.
Lo que para algunos analistas se perfilaba como una aventura arriesgada fuera del paraguas de las siglas tradicionales, se ha tornado en un catalizador de su figura. Alejado de las tensiones orgánicas de NC, el regidor galdense ha sabido capitalizar la imagen de "gestor eficaz y pragmático", expandiendo su radio de influencia más allá de la comarca norte, donde mantiene una hegemonía incontestable.
Mientras la batalla jurídica colea en los tribunales respecto a la consideración de "tránsfugas" de los cargos escindidos, la marca electoral Primero Canarias avanza sin mirar atrás en el asfalto.
El asfalto de los barrios y la proyección insular
La actualidad del líder nacionalista se mueve en una calculada dualidad que combina la macroestrategia insular desde el Cabildo —donde gestiona las áreas clave de Presidencia y Movilidad Sostenible— con el contacto directo a pie de calle.
-
La escucha en los barrios capitalinos: El alcance de Sosa ya disputa espacios tradicionalmente reservados a los grandes partidos de la capital. Muestra de ello han sido sus recientes encuentros en barrios neurálgicos de Las Palmas de Gran Canaria, como el entorno de la plaza del Pilar en Guanarteme. Allí, el líder de Primero Canarias se ha reunido de primera mano con colectivos vecinales para recoger demandas ligadas a la falta de vivienda asequible, la seguridad ciudadana, las zonas verdes y la atención a los mayores. Un desembarco en territorio capitalino que muchos leen en clave de clara expansión de su masa de votantes.
-
El arraigo de las tradiciones: Pese a su intensa agenda institucional, Sosa no descuida su feudo del norte, donde ejerce un liderazgo casi carismático. Reflejo de este arraigo ha sido su designación oficial como pregonero de las fiestas de San Isidro en el municipio, un rol que entronca con la narrativa que defiende en su cartelería: el valor de la identidad local, la cercanía con el vecino y la defensa de la gestión de kilómetro cero.
Un futuro abierto para el equilibrio de Gran Canaria
La campaña en las marquesinas de guaguas evidencia que Teodoro Sosa no se conforma con ser el barón del norte de la isla ni el socio previsible del gobierno del Cabildo.
Su madurez política coincide con una fase de debilidad de las marcas tradicionales del nacionalismo tanto en NC como en las opciones tradicionales del Centro como CCN y CC o las fuerzas insularistas. De este modo, Sosa abriendo una ventana de oportunidad para el municipalismo transversal que abandera y que ha dejado sorprendido a sus contricantes estatales.
Con las cartas sobre la mesa y una alta presencia mediática en debates y tertulias que ensalzan su "estabilidad", Sosa ha iniciado la carrera hacia el 2027 con ventaja cronológica sobre sus competidores.
El reto de Primero Canarias será demostrar si el indiscutible modelo de éxito que Teodoro Sosa ha pulido en Gáldar y los demás alcaldes como Oscar Hernández en Agüimes, Fco Garcia en Santa Lucía, también es exportable a las grandes ciudades como Las Palmas de G.C. donde hasta ahora nunca ha habido una opción nacionalista potente; y en el caso de Telde, la sorpresa mayúscula ha sido la incorporación de CIUCA, que ostenta la alcaldía y cuenta con un consejero en el Cabildo de Gran Canaria.

La política en Gran Canaria asiste a un movimiento tectónico cuyo epicentro ya no se sitúa en los despachos habituales de la capital, sino que irradia con fuerza desde el norte.
Teodoro Sosa Monzón, histórico alcalde de la Real Ciudad de Gáldar y vicepresidente segundo del Cabildo insular, atraviesa el momento de mayor proyección y popularidad de toda su carrera.
Un salto cualitativo que ha dejado de ser una estimación interna para convertirse en una realidad visible en las calles: el despliegue de una potente campaña publicitaria que ha inundado las marquesinas de la isla con su rostro y el eslogan de su nueva plataforma, Primero Canarias.
Bajo lemas marcadamente identitarios y de corte municipalista como “Primero lo nuestro”, “Primero nuestra gente” o “Primero lo de aquí”, Sosa ha escenificado su firme intención de liderar un espacio político renovado, midiendo sus fuerzas a un año vista de los comicios locales de 2027.
El punto de inflexión: La ruptura con Nueva Canarias
Es necesario remontarse al cisma político que sacudió al nacionalismo de izquierdas en Gran Canaria. El distanciamiento y posterior ruptura de su partido de base, el Bloque Nacionalista Rural (BNR), con la dirección de Nueva Canarias (NC) liderada por Román Rodríguez, marcó un antes y un después en el equilibrio de fuerzas insular.
Lo que para algunos analistas se perfilaba como una aventura arriesgada fuera del paraguas de las siglas tradicionales, se ha tornado en un catalizador de su figura. Alejado de las tensiones orgánicas de NC, el regidor galdense ha sabido capitalizar la imagen de "gestor eficaz y pragmático", expandiendo su radio de influencia más allá de la comarca norte, donde mantiene una hegemonía incontestable.
Mientras la batalla jurídica colea en los tribunales respecto a la consideración de "tránsfugas" de los cargos escindidos, la marca electoral Primero Canarias avanza sin mirar atrás en el asfalto.
El asfalto de los barrios y la proyección insular
La actualidad del líder nacionalista se mueve en una calculada dualidad que combina la macroestrategia insular desde el Cabildo —donde gestiona las áreas clave de Presidencia y Movilidad Sostenible— con el contacto directo a pie de calle.
-
La escucha en los barrios capitalinos: El alcance de Sosa ya disputa espacios tradicionalmente reservados a los grandes partidos de la capital. Muestra de ello han sido sus recientes encuentros en barrios neurálgicos de Las Palmas de Gran Canaria, como el entorno de la plaza del Pilar en Guanarteme. Allí, el líder de Primero Canarias se ha reunido de primera mano con colectivos vecinales para recoger demandas ligadas a la falta de vivienda asequible, la seguridad ciudadana, las zonas verdes y la atención a los mayores. Un desembarco en territorio capitalino que muchos leen en clave de clara expansión de su masa de votantes.
-
El arraigo de las tradiciones: Pese a su intensa agenda institucional, Sosa no descuida su feudo del norte, donde ejerce un liderazgo casi carismático. Reflejo de este arraigo ha sido su designación oficial como pregonero de las fiestas de San Isidro en el municipio, un rol que entronca con la narrativa que defiende en su cartelería: el valor de la identidad local, la cercanía con el vecino y la defensa de la gestión de kilómetro cero.
Un futuro abierto para el equilibrio de Gran Canaria
La campaña en las marquesinas de guaguas evidencia que Teodoro Sosa no se conforma con ser el barón del norte de la isla ni el socio previsible del gobierno del Cabildo.
Su madurez política coincide con una fase de debilidad de las marcas tradicionales del nacionalismo tanto en NC como en las opciones tradicionales del Centro como CCN y CC o las fuerzas insularistas. De este modo, Sosa abriendo una ventana de oportunidad para el municipalismo transversal que abandera y que ha dejado sorprendido a sus contricantes estatales.
Con las cartas sobre la mesa y una alta presencia mediática en debates y tertulias que ensalzan su "estabilidad", Sosa ha iniciado la carrera hacia el 2027 con ventaja cronológica sobre sus competidores.
El reto de Primero Canarias será demostrar si el indiscutible modelo de éxito que Teodoro Sosa ha pulido en Gáldar y los demás alcaldes como Oscar Hernández en Agüimes, Fco Garcia en Santa Lucía, también es exportable a las grandes ciudades como Las Palmas de G.C. donde hasta ahora nunca ha habido una opción nacionalista potente; y en el caso de Telde, la sorpresa mayúscula ha sido la incorporación de CIUCA, que ostenta la alcaldía y cuenta con un consejero en el Cabildo de Gran Canaria.








Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.75