Riesgos para el público y trabajadores
Es peligroso poner comercios en polígonos industriales
Titulares de Canarias 7 y TeldeActualidad
Una trabajadora y un cliente resultaron heridos graves en El Goro
En estas Navidades fue noticia un gravisimo accidente ocurrido en una Nave Industrial del Polígono de El Goro (Telde-Gran Canaria) cuya actividad es la venta on line de zapatos, complementos y también contenedores vivienda.
En este accidente resultaron dos personas heridas, una trabajadora de 27 años que fue evacuada al Hospital Insular en estado crítico y el otro herido, un hombre cliente y usuario de dicho comercio que también fue trasladado al Hospital Dr. Negrín donde fue intervenido quirúrgicamente; afortunadamente parece que ambos han evolucionado favorablemente dentro de la graviedad de las lesiones.
Se desató una amplia repercusión mediática del accidente, tanto por las fechas navideñas como también por lo insólito y extraño suceso: Al parecer una empresa externa al comercio estaba usando maquinaria moviendo un contenedor y durante la maniobra golpeó unas estanterías que cayeron empujando a otras que finalmente aplastaron a la trabajadora y al cliente, además de otra acompañante del mismo que pudo apartarse a tiempo.
Este suceso, es una mezcla de Accidente de Trabajo y Accidente o daño causado a un cliente dentro de un comercio; resulta mucho mas frecuente de lo que pensamos, ya que llevamos varias décadas en las que las naves industriales se han reconvertido también en zonas comerciales manteniendo parte de su actividad industrial o clasificada.
Hasta no hace muchos años también en El Goro, una multinacional sueca del mueble tenía su principal centro comercial con miles de usuarios diarios en un entorno de actividades industriales muy cualificadas. Afortunadamente hoy integrada en parques comerciales y no industriales.
Sin embargo, la falta de suelo y locales comerciales, la accesibilidad, los precios y otros factores del comercio moderno han ido presionando a los poligonos industriales, que se ven desplazados y sustituidos por actividades comerciales hibridas pero mucho mas lucrativas que la actividad de producción industrial.
Hay que recordar que las actividades industriales, son especialmente calificadas por sus molestias (ruidos, humos, etc) pero también por su peligrosidad y no solo por mercancias o depósitos inflamables, sino por la propia dinámica de la industria con maquinaria pesada y entornos severos para sus usuarios.
Nadie se extraña cuando entramos en la zona portuaria cuando encontramos señales y barreras de areas restringidas o avisos de peligro por la actividad que se desarrolla. Allí, en el Puerto de La Luz también se han producido sucesos parecidos, desde atropellar a corredores haciendo deporte dentro del puerto o vehiculos privados alcanzados en zonas de trabajo.
Frente a este peligro creciente de la actividad comercial conjunta con la industrial o en su entorno, se debe actuar restrictivamente como el primer freno preventivo: Si hay actividad industrial o peligrosa, se debe supervisar al máximo la presencia de estas actividades comerciales hibridas de venta al público, ya que merced al eufemismo del "Show Room" o Exposición de artículos para que los clientes vean la mercancía, realmente generan un flujo idéntico o superior al de un comercio tradicional al detalle, modificando sustancialmente el uso de la nave y la zona.
Debemos ser consciente que las zonas industriales generan actividad potencialmente peligrosa, con depositos de combustibles, gases y otras mercancias. Nadie se extraña si las administraciones públicas generan debate y alarma pública para prohibir estaciones de gas licuado (vease Arinaga o Puerto de La Luz) o la mas cercana en Salinetas colindante al Goro, no se entiende la excesiva dejadez de los ayuntamientos y del Gobierno de Canarias o el Cabildo, permitiendo esta peligrosa mezcla de suelo y usos compartidos del Comercio y actividad industrial.
En el caso de la nave de Telde dedicada a zapateria, complementos y casas-contenedores es lógico pensar que un trabajador de un comercio no tenga ni el casco industrial ni los equipos de protección individual EPI propio de la industria, ni tampoco que las estanterías de una exposición comercial tengan las medidas de seguridad propias de la industria y mucho menos que con publico en la nave haya maquinaria moviendo contenedores (siendo indiferente que sea una empresa externa o personal propio, porque la actividad se realiza dentro de la empresa o por ordenes de ésta).
Si finalmente, como ha ocurrido se puso en peligro la vida e integridad física de los trabajadores y también de los usuarios o clientes, la responsabilidad deberá determinarla la Inspección de Trabajo y la Fiscalía Provincial de Las Palmas.
Pero, desde el punto de vista de las victimas laborales, tal como defiende VISINLA como Asociación Nacional frente a los accidentes de trabajo, es imprescindible que se produzca una reacción colectiva tanto de las empresas como de los trabajadores, pero especialmente de la opinión pública y de las autoridades públicas afectadas.
Si hubiera conciencia colectiva de prevenir los riesgos, seguramente la inspección municipal del Ayuntamiento de Telde tendría que ser mas rigurosa en la concesión de licencias de actividad comercial dentro del Polígono Industrial de El Goro. Lamentablemente, el Ayuntamiento y sus políticos de turno se pliegan a las presiones económicas o intereses políticos, entre los que no figura la prevención de riesgos para trabajadores y usuarios.
Debemos exigir que las zonas industriales queden blindadas y libres de la introducción de actividades comerciales muy lucrativas, porque el riesgo es evidente.
Que no tengamos que esperar a sucesos mas graves como una explosión, una emanación de gases o sustancias peligrosas o un incendio se propague de una industria a un comercio lleno de gente que convive a su lado.
La razón de que existan polígonos industriales es precisamente la de alejar las actividas nocivas, toxicas, molestas e insalubres de las zonas urbanas.
La respuesta la debemos dar por convencimiento de todos los operadores implicados (Organizaciones Empresariales, Sindicales y Administraciones Públicas), con todas las dificultades que conlleva conciliar intereses tan contrapuestos.
Mientras tanto, las Victimas Laborales y su Asocación VISINLA estarán prestando su ayuda y asistencia defendiendo a las victimas para se repare el daño causado a los trabajadores y a sus familias e igualmente, colaborar activamente para que se sancione severamente a los responsables ya que esta es la mejor forma para conseguir el efecto de la prevención general y se disuada para que no se vuelva a repetir estas conductas tan peligrosas para todos.
![[Img #8369]](http://vergrancanaria.com/upload/images/01_2026/2074_logo-visinla-4.jpg)
VICTIMAS LABORALES
ASOCIACIÓN NACIONAL
Titulares de Canarias 7 y TeldeActualidad
En estas Navidades fue noticia un gravisimo accidente ocurrido en una Nave Industrial del Polígono de El Goro (Telde-Gran Canaria) cuya actividad es la venta on line de zapatos, complementos y también contenedores vivienda.
En este accidente resultaron dos personas heridas, una trabajadora de 27 años que fue evacuada al Hospital Insular en estado crítico y el otro herido, un hombre cliente y usuario de dicho comercio que también fue trasladado al Hospital Dr. Negrín donde fue intervenido quirúrgicamente; afortunadamente parece que ambos han evolucionado favorablemente dentro de la graviedad de las lesiones.
Se desató una amplia repercusión mediática del accidente, tanto por las fechas navideñas como también por lo insólito y extraño suceso: Al parecer una empresa externa al comercio estaba usando maquinaria moviendo un contenedor y durante la maniobra golpeó unas estanterías que cayeron empujando a otras que finalmente aplastaron a la trabajadora y al cliente, además de otra acompañante del mismo que pudo apartarse a tiempo.
Este suceso, es una mezcla de Accidente de Trabajo y Accidente o daño causado a un cliente dentro de un comercio; resulta mucho mas frecuente de lo que pensamos, ya que llevamos varias décadas en las que las naves industriales se han reconvertido también en zonas comerciales manteniendo parte de su actividad industrial o clasificada.
Hasta no hace muchos años también en El Goro, una multinacional sueca del mueble tenía su principal centro comercial con miles de usuarios diarios en un entorno de actividades industriales muy cualificadas. Afortunadamente hoy integrada en parques comerciales y no industriales.
Sin embargo, la falta de suelo y locales comerciales, la accesibilidad, los precios y otros factores del comercio moderno han ido presionando a los poligonos industriales, que se ven desplazados y sustituidos por actividades comerciales hibridas pero mucho mas lucrativas que la actividad de producción industrial.
Hay que recordar que las actividades industriales, son especialmente calificadas por sus molestias (ruidos, humos, etc) pero también por su peligrosidad y no solo por mercancias o depósitos inflamables, sino por la propia dinámica de la industria con maquinaria pesada y entornos severos para sus usuarios.
Nadie se extraña cuando entramos en la zona portuaria cuando encontramos señales y barreras de areas restringidas o avisos de peligro por la actividad que se desarrolla. Allí, en el Puerto de La Luz también se han producido sucesos parecidos, desde atropellar a corredores haciendo deporte dentro del puerto o vehiculos privados alcanzados en zonas de trabajo.
Frente a este peligro creciente de la actividad comercial conjunta con la industrial o en su entorno, se debe actuar restrictivamente como el primer freno preventivo: Si hay actividad industrial o peligrosa, se debe supervisar al máximo la presencia de estas actividades comerciales hibridas de venta al público, ya que merced al eufemismo del "Show Room" o Exposición de artículos para que los clientes vean la mercancía, realmente generan un flujo idéntico o superior al de un comercio tradicional al detalle, modificando sustancialmente el uso de la nave y la zona.
Debemos ser consciente que las zonas industriales generan actividad potencialmente peligrosa, con depositos de combustibles, gases y otras mercancias. Nadie se extraña si las administraciones públicas generan debate y alarma pública para prohibir estaciones de gas licuado (vease Arinaga o Puerto de La Luz) o la mas cercana en Salinetas colindante al Goro, no se entiende la excesiva dejadez de los ayuntamientos y del Gobierno de Canarias o el Cabildo, permitiendo esta peligrosa mezcla de suelo y usos compartidos del Comercio y actividad industrial.
En el caso de la nave de Telde dedicada a zapateria, complementos y casas-contenedores es lógico pensar que un trabajador de un comercio no tenga ni el casco industrial ni los equipos de protección individual EPI propio de la industria, ni tampoco que las estanterías de una exposición comercial tengan las medidas de seguridad propias de la industria y mucho menos que con publico en la nave haya maquinaria moviendo contenedores (siendo indiferente que sea una empresa externa o personal propio, porque la actividad se realiza dentro de la empresa o por ordenes de ésta).
Si finalmente, como ha ocurrido se puso en peligro la vida e integridad física de los trabajadores y también de los usuarios o clientes, la responsabilidad deberá determinarla la Inspección de Trabajo y la Fiscalía Provincial de Las Palmas.
Pero, desde el punto de vista de las victimas laborales, tal como defiende VISINLA como Asociación Nacional frente a los accidentes de trabajo, es imprescindible que se produzca una reacción colectiva tanto de las empresas como de los trabajadores, pero especialmente de la opinión pública y de las autoridades públicas afectadas.
Si hubiera conciencia colectiva de prevenir los riesgos, seguramente la inspección municipal del Ayuntamiento de Telde tendría que ser mas rigurosa en la concesión de licencias de actividad comercial dentro del Polígono Industrial de El Goro. Lamentablemente, el Ayuntamiento y sus políticos de turno se pliegan a las presiones económicas o intereses políticos, entre los que no figura la prevención de riesgos para trabajadores y usuarios.
Debemos exigir que las zonas industriales queden blindadas y libres de la introducción de actividades comerciales muy lucrativas, porque el riesgo es evidente.
Que no tengamos que esperar a sucesos mas graves como una explosión, una emanación de gases o sustancias peligrosas o un incendio se propague de una industria a un comercio lleno de gente que convive a su lado.
La razón de que existan polígonos industriales es precisamente la de alejar las actividas nocivas, toxicas, molestas e insalubres de las zonas urbanas.
La respuesta la debemos dar por convencimiento de todos los operadores implicados (Organizaciones Empresariales, Sindicales y Administraciones Públicas), con todas las dificultades que conlleva conciliar intereses tan contrapuestos.
Mientras tanto, las Victimas Laborales y su Asocación VISINLA estarán prestando su ayuda y asistencia defendiendo a las victimas para se repare el daño causado a los trabajadores y a sus familias e igualmente, colaborar activamente para que se sancione severamente a los responsables ya que esta es la mejor forma para conseguir el efecto de la prevención general y se disuada para que no se vuelva a repetir estas conductas tan peligrosas para todos.
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